
"Tonto es el que cree, que hace tonto al pueblo"
PRÓXIMAMENTE!!!

Un famélico desnudo postrado ante el límite de la vida recita los estertores de la verdad aceptada.
No me bastaron los años ni una década de espera, no fue suficiente mi presencia ante tu puerta, la lluvia sobre mis hombros, mis rezos ante la cruz.
Mis lágrimas sobre la tierra, la creciente que me ahogaba, el licor de tus miradas que embriagan, dejándome preso y sin esperanza de libertad.
Una y otra vez taladraste mis sentidos solo para comprobar que seguía siendo tu esclavo, obstinado, seco, demacrado de tanto humo de cigarro, que cual suspiro buscaba en su viaje encontrarte llevando en su esencia efímera, un corazón latiendo solo para entregártelo.
Convirtiéndome desde el interior en solo vida para entregar y un corazón tan solo hecho para amar.
No quise emprender de tu vuelvo a mi puerto una épica trasatlántica, mas tu vida siempre distante y la promesa del amor llevaban siempre el pertinaz susurro de la palabra vertida en el viento y el olvido.
Un hechizo poderoso del cual inexplicablemente no podía liberarme. Embargaste mi cariño con tus labios ausentes, envolviste mis sentidos con el sonido de tu voz y tu distancia cerraba los grilletes de mis pasos para que a pesar de todo no insistiese en seguirte.
Faltaba solo un murmullo para hacer girar mi mundo y entendí más tarde que el hechizo lo había conjurado en esas noches de insomnio, que iba hilando con las horas la telaraña de mi propia prisión.
Fiel como un perro que no deja a su amo a pesar de recibir cientos de palos, en la espera de un plato lleno de amor, el alimento del alma.
Pero tú ya tenías otros planes, el seguir buscando el castigo ante la impotencia de la separación final me atrajo una ves más al rincón del mundo donde tu ser reposa.
Horror de encontrarte con el rostro distinto, el semblante en final metamorfosis, el olvido de nuestros años pasados transformado en un presente sin más futuro.
El telón de esta farsa finalmente a caído, el héroe disminuido a juglar cuenta ahora las coplas finales de aquella historia sin fin.
De aquel amor no correspondido y aquella lucha sin victoria encontrada. El desencanto ante las cuatro paredes de un rincón de la fría prisión asegura el triste desenlace de una ilusión que existía solo en la mente de un loco.
Solo el amor es capaz de verter tanta locura y desesperación en la mente humana, un frenesí de emociones que conducen a la demencia y el desencanto.
El amor sin respuesta termina una vez más con el persistente musculo del alma que se empecina en no dejar de creer en la vida.
Los puños cerrados se levantan al cielo, se abren las palmas hacia el infinito implorando compasión para este perro fiel que en las tablas del olvido entrega su última sangre ante el deleite de los asistentes al decadente espectáculo.
Cientos de ojos apuñalan finalmente a esta bestia cuyo pecado fue el tener una fe más allá del tiempo.
Un tenor invidente abre el pecho, toman aliento los metales, se empuñan los violines, la vara del director onda el silencio las notas conclusivas han sonado.
¡Que no se cuente más de esta historia demencial!
La leyenda del condenado que por mano propia se puso a si mismo ante el camino de la perdición.
Sentado en la orilla del asiento acojinado de recuerdos donde la madera huele a serrucho ensangrentado, los músculos tensos, el cerebro punzante de una vida que en remembranza de los años ocupa el estado de la mente en alteración sinfónica, entre notas del final.
Nunca te mire a los ojos de nuevo solo tu imagen en contrastes de color, escupen tu sonrisa que se pierde entre una babosa que un ogro verde toma para cepillar sus postulentas encìas.
La casa perdida en el bosque donde las hadas y los duendes juegan a encantar a los niños con imágenes sórdidas de un burro que habla sandeces frente a un mounstro que se convierte en caballero.
El deseo de libertad palidece ante el poder un gobernante minúsculo con aspiraciones megalómanas, un entrañable cuento que arranca las mas grotescas risotadas de una audiencia cautiva, en la obscuridad las parejas se seducen y gimen los labios, las lenguas se entrelazan mientras que las gargantas secas se atestan de explosiones de maíz con mantequilla rancia.
Un muñeco de madera hace crecer su nariz de palo mientras que un espejo anuncia la verdad oráculo de futuros acontecimientos. Los cerdos acompañados del lobo cruel y un hombre de jengibre hacen la delicia de los sorbidos de gaseosas que quiebran los silencios.
Una carcajada irrumpe el aire y el coro de gargantas obedece a los ojos expectantes, la historia ha terminado para muchos. Mas el beso enamorado de una princesa le devuelve la libertad a fuerza de evolución absurda de mujer a adefesio con orejas que asemejan trompetas.
Feos para siempre serán ambos seres renegados en el cuento de hadas donde el dragón se enamora de un burro que le engendra gárgolas humeantes con orejas puntiagudas.
Ella me acompaña y se ríe también, pasea sus ojos en mis pupilas buscando perderme en su romance, cuando las luces regresan sabemos que regresaremos una y otra vez.
La trampa esta puesta y los personajes están en el tablero el ogro que ha vencido al enemigo, el horror, el horror disfrazado de comedia.
La falaz aventura de dos seres separados que unen sus cuerpos alrededor de las sabanas húmedas, entre besos y saliva se trenzan los corazones, se destruyen las ilusiones.
El ansia de poder regresa entre colores saturados y plásticos abultados que se disparan en 3 dimensiones.
Viajando entre la pantalla de plata y la luz de un cañón, estalla nuevamente la amenaza, en la regordeta hada madrina, llena de rencor que lleva a su bastardo a terminar la aventura de los enamorados.
Los animalillos del bosque cargan sus armas, pandilla callejera de visionarios mezclados en un cuento delirante, las princesas enamoradas vírgenes de senos intocables comprometen sus vidas en pro de la victoria de la pareja de monstruos.
La magia obscura les devuelve la estética del verdadero animal que habita en ellos que crepita entre lacias cabelleras rostros perfectos y un corcel blanco. El mundo perfecto dentro de una épica perfecta.
El príncipe bastardo lucha por la avaricia de la madre anciana que no pudo engendrar más que un verdadero horror de melena rubia y perfil de adonis. La autentica burla absurda de la maquinaria que los paparazzi persiguen se levanta en letras encumbradas en el orbe de la farándula muy muy lejana.
Perteneces a mí mientras estas a mi lado o el engaño de tus ojos llenan mi mente de la mentira final que nunca pudiste sostener.
Partes en dos la esperanza del vivieron felices para siempre para entregar tu acto final en las tablas del olvido.
El agua de los ríos no alcanza para llenar unas pupilas inflamadas de tanto llorar, la muerte seduce tus oídos con promesas de placebo, paz y tranquilidad después de tanto horror.
El sacrificio final del amor no correspondido en la forma de una afilada navaja que brilla a la luz de los cuernos de la luna, sudor frío escalpelo promisorio que calmas el dolor.
El escape hacia los confines del nunca jamás en una historia que se repite al despertar, la nausea de la vida sin hogar y un corazón necio en su palpitar.
Sostienes entre tus manos el frío infierno polar, circulo final de los desposeídos mar de dolor eternidad de una fabula que no parece tener final.
Cuando la obra llega a su tercer acto parece ser una burla más de la proyección hilarante, y vuelven las risas y vuelven los gemidos, esta vez solo son un recuerdo del masticar de decenas de dientes sobre aquella mantequilla rancia.
Los niños siguen riendo, autómatas de una diversión repetitiva en veinticuatro cuadros consecutivos.
El rey a muerto el ogro se levanta con la corona inmerecida un nuevo rey debe gobernar y desde las tierras del sueño un joven sin carácter debe encumbrarse y aprender a hacer el bien.
Cuando la música termina la luces se imponen ante las sombras, un gato con botas amante zoófilo de doncellas inclina su sombrero y abre sus enormes ojos para ganar su beldad.
Una gota de vino es el veneno perfecto para terminar la obra tercera del relato fantástico pero no importa más.
Una musa de labios ardientes toma la forma del verdadero amor y entre sus muslos esconde el secreto del placer y la muerte.
La locura que mantiene prisionero al espíritu que acechaba putrefacto tras el rostro de un ángel coge su espada punzante, suenan las trompetas del apocalipsis de entre los cielos un orgasmo jadeante y precipitado desconecta los sentidos y el cuento de hadas se torna insostenible, aburrido, intolerante.
Los vientres abultados de las doncellas ardientes abren sus flores aromáticas en invite del deleite, el ogro vive dos vidas en un mismo tiempo es el que ama y el que puede odiar.
Entre los vellos de una famélica vagina se desenmascaran las más bajas pasiones unos labios se deslizan calentando la hoguera de las brujas, el capítulo final se acerca.
Un maléfico duende que cabalga un ave rapaz engaña una vez más la pobreza de la mente y el pasado se convierte en el futuro amenazador, es solo el ojo de huracán promesa firme de la destrucción final.
¿Quien iba a pensar que el rey podía ser el joker?.
Jugueteando entre sus sabanas están tres adefesios fruto del amor de los ogros que re verdean sus días en rutina de fastidio y tedio, vomitos acidificados se mezclan con los aromas de la familiaridad.
En la falsa promesa de los días de juventud donde el azote de los bosques era rey de los pantanos, el amor se ha perdido, el dueño del futuro encumbrado entre negros hábitos calderos y hechizos Reyna ahora aquel lugar tan lejano.
Los antiguos compañeros de aventuras luchan ahora por establecer el orden perdido, la horda de de ogros arremete tras la figura inmaculada de la amazona de cabellos de fuego.
Decadente estampa, vida que se extirpa por un sueño embustero. La conquista del amor perdido ante la adversidad del anonimato y la agonía de la muerte.
Prevalece finalmente la luz sobre la obscuridad ya no hay más risas si no consternación, el héroe parece perdido, el nuevo orden se ha establecido, el paria el monstruo, el perseguido, maloliente enemigo que parece haber sido derrotado, la venganza no se consuma ante la fuerza del amor verdadero.
El triunfo final y la promesa de la vida renace.
Ahora vivirán para siempre, las luces se encienden, el capítulo final de una historia de casi una década llega a su fin.